Era un día de verano, comenzaban las clases escolares…
Camila, una joven señorita de 16 años, de cabellos negros y ojos del mismo color. Se encontraba muy nerviosa por ser el primer día de clases de su último año en el colegio. Habían pasados 3 largos meses, no había tenido ninguna clase de información de alguno de sus compañeros, ya que todos se habían ido de viaje, con sus respectivas familias. Ella se preguntaba ¿Habrán cambiado? ¿Los reconoceré? Le invadía la duda. Sin darse cuenta, había pasado la hora del desayuno pensando en como sería todo el año escolar… Su padre, Manuel González, un ingeniero muy reconocido a nivel nacional, le dijo que él se ofrecía a llevarla al colegio y ella aceptó, sin haber probado nada de desayuno.
Al llegar a su colegio, vio a todos sus compañeros y los empezó a saludar y no se daba cuenta de que casi todos la miraban medio extraño, ya que ellos no sabían que era Camila y pensaban que era una persona extraña. Cuando pasaron a sus respectivos salones. Todos comentaban acerca de lo que habían hecho en sus vacaciones y Camila, se sentía excluida de dicha conversación, ya que nadie se acercaba a ella, parecía que a nadie le importaba, ella se sintió mal ya que todos eran los mismos compañeros de años anteriores, y la trataban como a una desconocida. Cuando ingresó una profesora, alta, de cabellos castaños y ojos pardos, todos estaban sorprendidos porque a aquella profesora no la habían visto, nunca antes en su colegio, el nombre de la profesora era Carmen Martínez, el curso que ella iba a enseñar era Historia. Cuando estaba empezando a pasar lista… apareció un nuevo alumno llamado, Adrián Espinoza. Fue presentado, frente de todo el salón y la profesora Carmen le dijo que tomara asiento, el único lugar que estaba vacío era al lado de Camila, ya que pensaban que ella era nueva y nadie se quería sentar a su lado, los pupitres eran para dos personas y Adrián se sentó con Camila. Todo el salón los miraba medio raro, pues según ellos… Eran los “nuevos” Pero; sorprendidos quedaron todos cuando la profesora pasó lista y llamó a Camila González, algunos decían Camila, no ha venido hoy, pero ella respondió y nadie creía que Camila, era… esa chica.
En el desayuno ella se había preguntado si es que reconocería a sus compañeros, pensando que ellos habrían cambiado corporalmente, pero ella no se percató de que ella había cambiado mucho durante esas largas vacaciones…
Todos empezaron a saludarla y a decirle que había cambiado mucho, cuando de repente, la profesora empezó a hablar y en toda el aula hubo silencio, la profesora Carmen dijo: Bueno, tal parece que ustedes, sólo se guían de las apariencias, ya que a una compañera que ha convivido con ustedes 5 años escolares, no la pueden reconocer; Aunque yo soy nueva en esta colegio, tengo designada su tutoría y tengo muchos planes para este año, pero primeramente, les doy un cordial saludo a todos y les aconsejo que el salón debe de el ser más unido y debe existir comunicación y algo más chicos:
“No sé guíen de las apariencias, porque a veces juzgan mal y otras veces, no reconocen a sus amigos, tan solo porque cambiaron… corporalmente “.
Cuando la profesora terminó de hablar con los alumnos; Empezó a explicar su clase y era muy peculiar, ya que ella preguntó, ¿Quiénes de los presentes creen en los extraterrestres?, todos se empezaron a reír, la única persona, que respondió seriamente, fue Camila, ya que ella, respondió: Profesora Carmen, yo creo en la existencia de los extraterrestres, ya que no somos los únicos seres vivos, existen muchos planetas. Quizás gente de otro planeta crean que los terrícolas no existen y se rían al pensar en ello; como lo hacen muchas personas de la tierra, cuando se habla acerca de ese tema.
Hubo un silencio inmenso, todos reflexionaron acerca de lo dicho por Camila.
Adrián, se quedó observándola fijamente; Cuando de repente Camila, se percató de ello y ambos se quedaron mirándose fijamente, cuando de repente se desmayó. Adrián sin pensarlo 2 veces la cargó y pidió ayuda de la profesora Carmen, le pidió que lo guiará al tópico del colegio. Después de ser atendida Camila, reaccionó y vio a Adrián cogiéndola de las manos, ella se quedó muy sorprendida pero no dijo nada.
La enfermera, le preguntó… ¿Por qué te desmayaste?-Dime, ¿Desayunaste bien?
Y ella respondió que no, ya que en el desayuno ella estaba pensando en como sería su último año en el colegio.
Sin pensarlo 2 veces Adrián pidió permiso para ausentarse por una hora de clases, ya que explicó que Camila, estaba mal y que él, iba a estar con ella, con el permiso de la profesora Carmen, se fueron hacía la cafetería. Mientras que Camila, tomaba un vaso de leche, Adrián y ella empezaron una conversación… ¿Por qué te cambiaron de escuela?, preguntó Camila, y al ver que Adrián se quedó callado, le dijo, discúlpame si es que mi pregunta te disgustó, y Adrián respondió: No me disgustó tu pregunta, si no que… no vivo con mis padres, estoy viviendo con mi tía. Estuvieron conversando por toda una hora, hasta que Adrián se percató del tiempo y le dijo a Camila, que tenían que regresar al aula, ya que había pedido permiso a la profesora Carmen, sólo para ausentarse en su hora de clases, y que ya había terminado dicha hora de permiso.
Camila, le agradeció, por preocuparse por ella, y regresaron a su aula.
En las siguientes horas de clases, Camila, se percató de que Adrián, se encontraba muy pensativo, y le preguntó-¿Qué te sucede?, Adrián le respondió y confesó- ¡ Yo también creo en la vida extraterrestre ! Al terminar de decir esa frase, sonó el timbre de salida. Adrián le preguntó si es que podía acompañar a Camila a su casa y ella aceptó, en el camino hacia su casa siguieron conversando y cuando llegaron a la casa de Camila, su madre, la señora Milagros, notó medio rara a Camila y le preguntó que le sucedía, Adrián al ver que Camila no respondía, tomó la palabra y respondió: Señora, buenas tardes. Mi nombre es Adrián, soy compañero de Camila, ella se desmayó hoy en clases, y quise acompañarla hasta su casa, porque pensé que le podía pasar algo en el camino. La señora Milagros, se puso nerviosa, y lo primero que hizo fue hacer entrar a su casa a Camila e invitar a pasar a Adrián.
Estando en su casa, la señora Milagros, le pregunto a Camila-¿Por qué te desmayaste en la mañana, Camila?, y ella respondió- Lo siento mamá. En la mañana, mi papá se ofreció a llevarme al colegio y me fui con él. Me había olvidado de desayunar, por estar pensando- ¿Cómo sería este año escolar?
Pero no te preocupes, en el colegio, Adrián me invitó a desayunar.
Aunque ese era el primer día de clases, les habían dejado mucha tarea y decidieron desarrollarla juntos. Adrián pidió permiso a la señora Milagros, para llamar a casa de su tía y decirle que iba llegar un poco tarde.
Después empezaron a desarrollar sus tareas y las acabaron muy rápido. Luego de ello, Adrián se fue a la casa de su tía y le preguntó ¿Alguna vez, se ha enamorado a primera vista, tía? Y ella no respondió. Cuando Adrián se fue a su dormitorio, se percató que no podía dejar de pensar en Camila, sentía que la conocía desde siempre, se quedó dormido encima de su cama, pensando en ella.
Los días posteriores, Adrián observaba minuciosamente todos los movimientos de Camila, le gustaba todo lo que ella hacía…
Pero, él pensaba que Camila, no sentía lo mismo por él, ya que él pensaba que ella lo veía como a un amigo, pero la verdad era otra… Camila, sentía lo mismo que él hacía ella, y ella se enamoró desde la primera vez, desde aquella vez en la que volvió en sí, después de haberse desmayado.
Después de un tiempo, un día de clases de tutoría, la profesora Carmen hablo acerca del amor y preguntó si alguno de los alumnos que estaban en el salón, se habían enamorado, los presentes y dichos alumnos en su totalidad, levantaron sus manos.
A la hora del recreo, Camila y Adrián se quedaron conversando en el aula, hablaron acerca de la clase de tutoría, ¿Tú estás enamorada, actualmente?- Preguntó Adrián, la respuesta de Camila, fue un sí. Y Adrián le dijo ¿Y ese chico, es tu enamorado?, No-respondió Camila. ¿Por qué no si tú eres una chica muy linda?-agregó Adrián.
Después de un rato, Camila dijo: Es que, me enamoré mucho, pero la verdad no sé si esa persona, siente lo mismo que yo. Desde el primer día que lo conocí, pensé demasiado en él. Adrián sin dudarlo le preguntó- ¿Quién es esa persona?, muy sorprendido quedó al saber quien era. Camila le dijo que lo sentía mucho, pero que se había enamorado de él, en esos momentos Adrián no sabía que hacer, el amaba a Camila, pero tenía un secreto muy grande.
Adrián le confesó, que él la amaba desde, también el primer día en que la vio.
Y le dijo que a la hora de salida, la iba a llevar a su casa. Quería que Camila, lo acompañara, ya que ella no conocía la casa de Adrián. Ella estaba ansiosa de que sea la hora de salida y cuando tocó el timbre de salida, estaba muy nerviosa.
Cuando llegaron a la casa de Adrián, no había nadie, él pensó que su tía ya estaba en casa, pero aún no llegaba. Se sentaron en el sofá, empezaron a conversar, se encontraban viendo televisión cuando de repente se pusieron a jugar y se dieron un beso. Ninguno de los dos se espera ese beso, pero fue lo más lindo que les había sucedido, era el primer beso de Camila y a su vez su primer amor. Ella estaba muy feliz y a la vez confundida cuando, Adrián le dijo que quería contarle algo muy importante porque no quería que hubiese secretos entre ellos. Entró la profesora Carmen, y Camila estaba demasiado confundida, hasta que Adrián le dijo que la profesora Carmen era… su tía. Camila, no sabía porque no se lo había dicho antes, Adrián al ver el rostro de preocupación de Camila, le dijo: Camila, te amo y te pienso decir toda la verdad, espero que no te asustes, sólo recuerda que yo siempre te amaré, fuiste mi primer y gran amor. Camila se encontraba aún más preocupada.
Adrián le empezó a decir… Recuerdas el día en que mi tía preguntó: ¿Si creían, en la vida extraterrestre? Camila respondió – Sí!
Adrián empezó a decir:- Camila, mi tía no lo preguntó tan sólo por que quería saber quienes de los presentes tenían o no imaginación, la verdad es que mis padres no son de acá, mi tía y yo tampoco los somos, Aunque suene extraño, Somos… de otro planeta.
Camila, se quedó muy sorprendida y se fue de la casa de Adrián. Al llegar a su casa, se pasó llorando toda la noche, ya que pensó: ¡Mi primer amor es un EXTRATERRESTRE!
Cuando se encontraba un poco más calmada, sintió necesidad de tomar aire fresco, aunque era una noche fría, ella sentía calor. Cuando abrió la ventana de su cuarto, se quedó muy sorprendida, porque vio… un OVNI, grande y plateado; Ella se sentía muy triste mas no sabía porque. Se pasó toda la noche llorando y con un dolor muy fuerte en el corazón.
Al día siguiente, en el colegio cuando ella iba a decirle a Adrián que no le importaba que él no fuese de este planeta, que el de ellos sería “ un amor… sin fronteras”, que nada ni nadie podría hacer que su amor se terminara, justo en ese momento cuando estaba en su pupitre, ingreso a su aula el director de su colegio, y dijo La profesora Carmen ha renunciado, debido a que tiene muchos problemas familiares y tuvo que viajar de emergencia acompañada de su sobrino, que según tengo informado, estaba en este salón de clases.
Después de haber escuchado eso, Camila se sintió muy mal, al sentarse en su pupitre se percató que había una carta. Adrián, le escribió diciéndole:
• Sé lo que sentiste ayer, a mí también me dolió el corazón al saber que me estaba alejando de ti. Por favor, te pido que siempre mires las estrellas, porque yo las miraré siempre; Sin darme cuenta conocí ese sentimiento tan hermoso… “amor”. Si tú ese día hubieses aceptado lo que soy, no hubiese tenido porque irme. Mi tía Carmen me dijo que tú, realmente me amas, pero que aún no puedes tomar decisiones tan grandes, el hecho de que tú estuvieras conmigo, quizás hubiese sido muy complicado para ti, y para tu vida en general. Camila, te amo, eres lo mejor que me ocurrió; Si es que se me vuelve a presentar otra oportunidad para viajar a la tierra, espero poder volver a verte y que te des cuenta, que somos iguales a ustedes. La verdad es que los de mi planeta se asustan al escuchar sobre los terrícolas, tuvimos que viajar y comprobar su existencia, pero me enamoré de ti. Bueno Camila, Prométeme que verás el cielo desde tu ventana todos los días y que no dejaras que este amor se acabe, ya que a pesar de todo este es “un amor… sin fronteras”
Desde aquel día Camila, todas las noches abre su ventana y mira hacía el cielo, esperando volver a ver aquel OVNI y poder decirle a Adrián cuando lo ama y que no le importa nada más que su amor hacía él. Camila aún espera, el regreso de Adrián, lleva 4 años esperando por su regreso, esperando poder volver a ver a su amado, ya se dio cuenta de que todos somos iguales, ya que en cualquier lugar,
¡El amor es… AMOR!